Cómo hacer un arte final en 4 pasos

Publicado en Editorial el 27 febrero, 2017

 

En cualquier agencia o estudio donde se diseñan documentos para impresión, hay que realizar un archivo en PDF al que denominamos arte final. Este documento tendrá unas características concretas de calidad, resolución, etc. Este proceso es en si mismo una profesión: el arte finalista o pre-impresor.

¿Cómo hacer un arte final?

Antes que nada aclaremos qué es un arte final. Un arte final es el documento definitivo que se envía a imprenta para su impresión. Para hacer un arte final correctamente hay que seguir los siguientes pasos:

1. El OK del cliente    

Lo primero es tener el OK del cliente. Una vez tenemos esta confirmación, podemos empezar a realizar el arte final.

2. Duplicar los archivos

Cuando vayamos a hacer el arte final, lo más recomendable es duplicar la última versión (la aprobada por el cliente y sobre la cuál se va a hacer el arte final, por ejemplo cartel.ai) y cambiarle el nombre (por ejemplo ArteFinal_cartel.ai). De este modo, localizaremos rápidamente el arte final en la carpeta de trabajo y se diferenciará del resto de documentos que utilizamos para posibles cambios.

3.  Empezamos el arte final

Ahora ya podemos empezar a preparar el documento  para crear ese PDF que habrá que enviar a imprenta. De nuevo, siguiendo algunas pautas.

Sangre

Este proceso es muy importante: en todas las páginas o mesas de trabajo hay que dejar una sangre entre 3 y 5 mm alrededor de la creatividad. Esta sangre nos permitirá que en el momento de cortar el documento, no aparezca el filete de color blanco al límite de la página.

Colores

Hay que determinar si habrá tintas planas o cuatricromía. Nunca hay que trabajar en RGB (colores luz) sino en cuatricromía (colores tinta) o tintas planas (Pantone©).

Las diferentes aplicaciones que existen para diseñar documentos nos permiten escoger qué modo de color queremos y adaptar los colores con los que se trabaja del modo adecuado. Igualmente, hay que repasar los colores del documento y procurar que todos estén en el mismo modo en el que se van a imprimir (cuatricomía o tintas planas).

Resolución de las imágenes

Las imágenes tienen que estar como mínimo a 300 ppp respecto a su tamaño definitivo en el documento. Pueden estar a más resolución, pero no es recomendable una resolución excesiva porque aumentaría el peso del documento. Las imágenes tienen que estar en modo de color cuatricromía. En caso de que estén en RGB, hay que convertirlas a cuatricromía con aplicaciones como Adobe Photoshop.

Incrustar las imágenes

Antes de convertirlo a PDF, incrustaremos las imágenes utilizadas en el diseño en el documento de Adobe Illustrator, de forma que el PDF que enviemos a imprenta contenga todos los recursos gráficos.

Textos

Es muy habitual que la imprenta no tenga en su sistema la tipografía que hemos usado en nuestro diseño. Por tanto, para evitar que en el momento de procesar el archivo en la imprenta les “salte” una tipografía, los textos se trazan de forma que pasan de ser textos editables a vectores (esto significa que el texto se convierte en dibujo y no se puede modificar).

Así evitamos que la imprenta tenga que instalar la tipografía utilizada en nuestro diseño.

4. Listo para enviar

Una vez terminado este proceso, generaremos un PDF de baja resolución y lo guardaremos por si el cliente o la imprenta lo pidieran. Por otro lado, generamos un PDF en alta resolución, que será el archivo que enviaremos a imprenta para su producción. El documento en alta calidad tendrá sus correspondientes líneas de corte, la sangre, las imágenes en CMYK a 300 ppp y trazado.

 

Lidia Bría
Diseñadora gráfica
Blue Bliss Comunicación

 

Tweet about this on Twitter0Share on Facebook0Share on LinkedIn0Share on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someonePrint this page

Post relacionados