• ¿Aires de optimismo?

    Este lunes la compañía de investigación biomédica Pfizer informaba sobre los positivos avances de una vacuna para la prevención de la COVID-19, realizada en conjunto con la farmacéutica alemana BioTech. De acuerdo con lo informado, hasta ahora ha logrado una efectividad superior al 90%, en las pruebas realizadas en los voluntarios.

    De hecho, se espera que a fines de este año se fabriquen dosis para inmunizar a una población de casi 20 millones de personas. El anuncio suena prometedor, y no es para menos, tras vivir prácticamente un año paralizados, confinados y aislados, con un grave descenso de la enconnmía y el empleo, viviendo con mascarillas, en medio de una segunda ola europea feroz y con un saldo de casi 1 millón 300 mil personas (1,27m) fallecidas en el mundo, escuchar lo de Pfizer es al menos esperanzador, similar a un oasis en el desierto.

    La Comisión Europea ya anunció que firmará un acuerdo con Pfizer y BioTech para la compra de 300 millones de dosis, aunque algunos expertos han advertido que se debe ser cauteloso. Pero el ambiente optimista no es solo social, sino también económico. Así es, porque desde el anuncio de la farmacéutica los mercados reaccionaron positivamente. En Europa el Ibex35 experimentó un alza de un 8,57% (la mayor en una década). En tanto una situación similar, pero más austera se vivió en Wall Street, con un alza del 4,5%, (esto sumado además a una elección presidencial más clara que la semana anterior). Otras de las subidas se han visto en el sector hotelero y líneas aéreas.

    Cuidar la salud de todos y mantener la economía a salvo han sido los tópicos del año que han funcionado como peligrosos antagonistas. La demanda con urgencia de una vacuna tiene a diversos laboratorios en el mundo realizando investigación científica y ensayos, pero todos concuerdan que una vacuna requiere años de investigación.

    De acuerdo con lo informado por The New York Times, en la actualidad existen 38 vacunas en Fase 1 (en pruebas de seguridad y dosis); 14 en Fase 2 (en ensayo de seguridad), 11 en Fase 3 (vacunas a gran escala. Pruebas de eficacia), 6 en Fase Limitado (vacuna aprobada para uso limitado) y Fase Aprobado, aún no existe ninguna vacuna, pero Pfizer y BioTech nos han dado un aire de optimismo. Si el laboratorio logra finalmente cumplir con las pruebas de manera exitosa, no solo se coronaría como líder mundial en esta carrera científica, sino que además lograría una hazaña histórica, como el desarrollo de una vacuna en un tiempo récord: 11 meses de investigación biomédica para salvarnos del #coronavirus.

  • Medicina Digital: ¿El futuro de la salud?

    Hablamos de medicina digital para referirnos a dos aspectos relevantes en temas de salud, primero a la telemedicina (atención médica a distancia) y, en segundo lugar, a la digitalización del historial clínico de los pacientes para guardarlo online y sea accesible a los profesionales de la salud cuando este sea necesario.

    En el caso de la telemedicina, o atención médica a distancia, es una solución cómoda e inmediata para miles de personas que necesitan atención médica de rutina o controles preventivos, permitiendo además anticiparse a problemas serios de salud.  Otro factor relevante es la capacidad, por medio de dispositivos, a la monitorización a distancia de pacientes. La telemedicina, sin embargo, tiene sus limitantes. No es para urgencias ni casos graves.

    En cuanto a la digitalización de los historiales clínicos, los expertos sostienen que se logra un mejor chequeo preventivo de los pacientes, mayor seguridad de la información y eficiencia tanto en el diagnóstico como en tratamientos. Además, disminuye la tasa de error y los tiempos de respuesta, todos estos son aspectos muy positivos para un mejor control de la salud de los pacientes.

    Otro factor relevante es la cantidad de información que podrían almacenar los médicos, hospitales y centros especializados, pudiendo generar un gran espacio de aprendizaje, desde el análisis de los datos, a través de inteligencia artificial (IA), logrando incluso anticiparse a enfermedades, estudiar y comparar mejores tratamientos para determinadas enfermedades o establecer fechas relevantes en el año por edad, género, peso, entre otros aspectos que facilita la tecnología y el análisis de datos.

    Daniel Kraft, director de Medicina y Neurociencia en Singularity University, señala que: “la tecnología está revolucionando de tal manera el mundo de la medicina que ya muchos doctores, además de recetar medicamentos, también recetan aplicaciones”. Sin duda, la transformación digital en la medicina impone varios desafíos, entre ellos tecnológicos y médicos. Está claro que todos hemos de evolucionar en esta nueva era y disponer de lo mejor que nos ofrece la tecnología en el campo de la salud.