• Existe el design thinking en health ¿pero realmente lo utilizamos?

    No es ningún secreto que el health es una industria única y complicada, incluso antes de enfrentarnos a una pandemia mundial. Y es así, lamentablemente, es una industria con resistencias a cambiar. ¿Por qué?

    La industria health se rige, generalmente, por la capacidad de reconocer patrones: unos patrones que sirven para agilizar los procesos y la toma de decisiones. Después de todo, se considera un sector muy rígido debido a todos los filtros que se pasan a todos los niveles: investigación, desarrollo, atención médica y comunicación. Esta debe ser la razón para mantenernos fieles a lo que ya conocemos como agencia y seguir haciendo lo que llevamos décadas haciendo, ¿no?
    Pues desde Blue Bliss sentimos llevar la contraria.

    En Blue Bliss creemos que, para continuar innovando, solucionando y creciendo en el sector health, es crucial que nos desafiemos a nosotros mismos para abordar el trabajo de manera objetiva y adoptar una forma diferente de ver y hacer, y qué mejor manera que aplicar la creatividad y la co-creación o design thinking. ¿Por qué implementarlo en este sector? Se podría argumentar fácilmente que el health es la industria más sobrerregulada y menos creativa del mundo. Nosotros pensamos que esto no es ni mucho menos así. Y que tenemos un deber: defender la creatividad por y para la salud. Queremos defenderla para mejorar nuestro papel como comunicadores, desarrolladores, investigadores e innovadores. Porque solo evolucionando y mejorando continuamente, tanto nosotros mismos como nuestras contribuciones, podremos mejorar la industria, las empresas y los clientes para los que trabajamos, una industria que depende de ello. 

    Hoy más que nunca tenemos la responsabilidad de no conformarnos y huir de ser complacientes con lo que presentamos al mundo, desde las historias que contamos hasta los servicios que brindamos y las experiencias que ofrecemos. La creatividad es un elemento vital del sector health y con él podemos adaptarnos a la naturaleza cambiante de la comunicación, la investigación, la atención y desarrollo.

    El design thinking puede darnos un propósito para impulsar nuestro proceso creativo y de comunicación y mantenernos enfocados en la mejora y búsqueda constante. El design thinking asegura que las acciones e interacciones estén guiadas por la razón y la conciencia. Una conciencia que debe estar presente en todos los planteamientos, que nos permite escuchar con atención y hacernos preguntas para profundizar nuestro conocimiento e innovación.

    Vale, sabemos que la teoría está muy bien, ¿y la práctica?

    Desde Blue Bliss creemos que el sector health debe dejar el miedo atrás, reconocer que las cosas pueden cambiar y no tener miedo a saltar, a equivocarse, a mejorar, a no darse por vencido, a no conformarse.

    ¿Nuestra manera de enfocarlo? No somos un partner que hace, somos propulsores, no nos quedamos estancados con lo que ya tenemos o hemos hecho, somos generadores de innovación y creatividad para la salud.

    La innovación y la creatividad no ocurren por casualidad. Requieren de un compromiso. Porque, al fin y al cabo, tienen el poder de mover a las personas: de volver a conectarnos con lo que nos apasiona, de inspirarnos, de buscar resultados y de hacer las cosas diferentes, cosas que puedan motivar y que inspiren a otras empresas, agencias o personas.

    Y desde hoy mismo en Blue Bliss nos comprometemos a ser generadores de este cambio en health. ¿Te sumas?

  • Es tiempo de propósito

    Los propósitos nos mueven, pero lo que nos mueve no es una frase bonita, sino eso que realmente nos toca la fibra, sentir que nuestra aportación, como persona, como empresa, forma parte de un “master plan” con el que nos sentimos identificados. La sensación de pertenecer, ser el cambio e incluso liderarlo.

    El propósito de nuestra empresa debería ser más grande que la misma empresa, trascenderla, ya no solo de manera filantrópica o por guilt wash sino por la comunidad, sociedad, planeta en el que inevitablemente impactamos.

    Ser parte de una comunidad, de la sociedad, vivir en el planeta implica una responsabilidad, no es gratis y es algo en lo que no pensamos. Somos parte de un todo y nuestro aporte a la sociedad siempre vale más de lo que cuesta.

    Las nuevas generaciones de consumidores, de emprendedores, ya nacen con una base social, simplemente no conciben que una empresa no tenga un impacto positivo, de hecho, muchas veces el emprendimiento viene primero para resolver un problema y luego se convierte en una empresa generando negocio a partir de ofrecer una solución.

    Cada vez más empresas pasan de pensar en RSE / RSC a Propósito, a definir eso más grande que las mueve, a conseguir una hoja de ruta en la que todos se sienten a gusto remando en la misma dirección. Ese faro que los guía no solo mejora el rendimiento laboral y atrae talento, sino que también, y de manera natural, atrae consumidores.

    Pasemos del storytelling al storycaring

    Hace tiempo que se habla del storytelling, de explicar cosas de manera bonita, como un cuento, con formatos digeribles y amigables, también se ha hablado mucho del storydoing, en el que las marcas no solo crean el discurso, sino que primero pasan a la acción para explicarlo.

    Pero esto también se queda en Goodmarketing, en vamos a ver qué podemos hacer para explicarlo bonito y hacer un vídeo para redes. Hablamos de pasar al storycaring como filosofía, y especialmente en el sector sanitario. En Health nos ocupamos de cuidar a las personas con nuestros productos. Las personas son siempre el centro.

    Y ahí es donde entra el storycaring, el cuidado como eje, cuidarnos, cuidarte, como personas, como empresa, como sociedad y cuando una empresa tiene un propósito claro, con todas sus partes involucradas, no tiene que inventar historias bonitas, ni crear acciones para explicar, ya es una historia bonita. Y todos queremos ser parte de una historia bonita, como trabajadores, como consumidores, como ciudadanos…

    ¿Health con propósito?

    ¡Claro que sí! La industria health existe por un propósito, y no es vender. O al menos no solo vender, su aporte principal a la sociedad es la salud. El reto es encontrar ese propósito que mueve a cada empresa a ser cada vez más valiosa para la sociedad. Conseguir un impacto positivo más allá de su producto o servicio concreto desde la industria health es posible y necesario.

    Nos encanta poner este debate sobre la mesa, esta semana en Blue Bliss tuvimos el placer de escuchar a nuestros amigos de Rosa Parks en una formación de Propósito e impacto positivo. Dos horas de Rosa Parks solo para nosotras, todo el equipo frenó su actividad para darnos un espacio para reflexionar. Esos espacios tan necesarios que nos dejan dándole vueltas a las cosas.

    En Blue Bliss estamos en procesos de cambio, eso que recomendamos a los clientes y que a veces es tan difícil aplicar en uno mismo. Llevamos reflexionando sobre lo que somos, lo que queremos ser, lo que queremos aportarles a nuestros clientes, al target final… más allá de lo que nos pide el cliente.

    Pronto os iremos enseñando cosas, en la primavera, que es cuando reviven las cosas bonitas.

  • Las soft skills que marcan diferencia

    Ya hemos aprendido a convivir con situaciones que hace un año nos parecían imposibles pero aún nos queda un largo camino para capitalizar lo aprendido, para asentar eso que dicen que la pandemia nos ha hecho avanzar de promedio unos 5 años en el uso de la tecnología.

    En el mundo health hay muchos perfiles, algunos más digitales y otros que no quieren saber nada, hablamos de médicos de toda la vida, que aún van con la libreta de tomar apuntes hasta influencers que se pasan el día conectados, atentos a las últimas tendencias y alertas sobre como están cambiando los pacientes. 

    Del lado del paciente / usuario también tenemos perfiles ON y perfiles OFF, y una larga serie de grises. Unos grises que cada vez son más ON, cada vez mas empoderados, cada vez más cuestionadores, cada vez más ávidos de información. Pacientes que buscan una segunda opinión en Google. A veces una primera e incluso a veces la única opinión la buscan online. Ha pasado mucho en estos meses de confinamiento, el hecho de no poder ir al médico nos ha empujado a ser autosuficientes en muchos aspectos, incluso en la salud. Aquello por lo que muchas veces íbamos a consulta lo hemos resuelto mirando un blog o directamente en farmacia. Los farmacéuticos son también testigos de cómo llega cada vez más gente consultando por ESO que vieron online. 

    Como profesionales nos toca sumarnos a la tendencia y, por mal que nos pese, actualizarnos, entender a los pacientes, y entender cómo funciona el mundo online.  Desde Bluebliss nos encontramos interlocutores con muchas ganas de lanzarse a digital sin salvavidas y otros con mucho miedo y respeto por este medio que poco conocen. Nos convertimos en profes, en evangelizadoras, enseñamos a nadar y ofrecemos las herramientas para que se sientan a gusto.

    Las softs skills post pandemia

    Más allá de las habilidades técnicas existe la capacidad de adaptación, la creatividad, la resolución de problemas, ser capaces de no ahogarnos en un vaso de agua, esas habilidades nos permitirán marcar la diferencia en nuestros equipos. 

    Las soft skills, o “ habilidades blandas” son aquellas habilidades transversales que no están relacionadas directamente con la parte “técnica” de conocimientos requeridos para realizar un trabajo. Son cualidades personales relacionadas más con la perspectiva emocional y social y están revolucionando el entorno laboral en la era post-covid. 

    Son un elemento diferenciador en los perfiles más buscados por empresas y organizaciones, incluso en ocasiones, por encima de la experiencia o habilidades técnicas.

    Con el teletrabajo no hemos visto forzados a trabajar con la tecnología, hemos tenido que adaptar nuestro perfil a la nueva coyuntura. Las empresas necesitan personas que sean más ágiles y adaptables, capaces de hacer frente a los rápidos cambios en el mercado.

    ¿Cuáles son las soft skills más importantes?

    • Inteligencia emocional
    • Sociabilidad 
    • Asertividad
    • Escucha activa
    • Capacidad de adaptación
    • Resiliencia
    • Gestión del cambio
    • Resolución de problemas
    • Creatividad
    • Liderazgo
    • Aprender a aprender
    • Entusiasmo por mejorar las habilidades
    • Colaboración a distancia o trabajo en remoto
    • Competencias digitales
    • Adaptative Learning
    • Integración tecnológica
    • Gestión ágil de proyectos

    ¿Para cuáles de estas soft skills necesitas un empujoncito? ¿Crees que los perfiles con los que trabajas día a día las tienen?, ¿cuáles son las que más valoras en tu entorno de trabajo? 

  • Trabajar en positivo

    Nos pasamos más de un tercio de los mejores años de nuestra vida trabajando. Si consultamos a la ciencia, hay estudios que estiman que el tiempo promedio de vida que una persona le dedica al trabajo es de 9 años.

    Imagina pasarte la mayor parte de esos años enfadado, con estrés y agotamiento mental y físico prolongado. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), este síndrome del trabajador quemado (burnout), que llega a alterar la personalidad y la autoestima del trabajador, figurará en la próxima Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS. Los expertos estiman que el burnout afecta al 10% de los trabajadores (entre un 2% y un 5% de forma grave).

    Por ello, desde hace unos años ha surgido la tendencia de incorporar en las organizaciones la presencia de “coaches motivacionales” o expertos en psicología positiva.

    El trabajo en equipo requiere que cada parte aporte valor y sume. Es un aspecto que en Blue Bliss nos parece indispensable ya que “el equipo” se forma por proyectos, con nuestra gente y con el cliente. Que cada equipo genere energía positiva es clave para el éxito del proyecto.

    Está demostrado que trabajar en positivo eleva la inteligencia, la creatividad, los niveles de energía y los resultados. El cerebro en positivo funciona mucho mejor que cuando está negativo, neutro u estresado. Además, a nivel orgánico, nuestro cerebro en positivo lanza descargas de dopamina que no solo nos hace sentir más felices, sino que activan los centros de aprendizajes.

    Lo sabemos y lo notamos, con un cerebro en positivo hay un ascenso de la mentalidad y de los resultados del trabajo en equipo: los retos no se perciben como un problema difícil ni como una amenaza, se convierten en una meta que nos reta, que nos hace ir más allá. Una oportunidad para superarnos como individuos, como profesionales y como equipo.

    También percibimos una mejora en la gestión del estrés, del cambio y de los conflictos, que nunca faltan en nuestro día a día. Trabajar en equipo y tener empatía es fundamental para que el trabajo se realice de forma colaborativa y los resultados sean superiores.

    En Blue Bliss buscamos aplicar la psicología positiva en el trabajo y en los proyectos que desarrollamos, mejora nuestro rendimiento laboral, la comunicación entre el equipo y con el cliente y, gracias a eso, nuestros proyectos siempre llevan ese plus del que nos hace sacar pecho.

    Y tú, ¿trabajas en positivo? Si quieres que te expliquemos cómo lo hacemos, tenemos un rincón muy bonito para tomar un café. ¡Estás invitad@!